Fútbol
Pifió de entrada
Por César Augusto Marmori
El arbitraje de Antonio Arias fue determinante para el resultado del partido entre Libertad y Nacional, que terminó con el triunfo de los Repolleros 1-0. Independientemente a los errores que pudo haber en acciones intrascendentes, la jugada clave se dio al comienzo del segundo tiempo.
Fue a los 20 segundos, cuando Pablo Velázquez bajó la pelota con el pecho, pero la misma le rebotó en la mano derecha y le quedó acomodada adelante, para luego darle el pase a José Ariel Núñez. Éste definió muy bien ante la salida de Nacho Don.
En esta acción, Arias estuvo muy cerca de la jugada, por lo que puede entenderse que vio la mano, pero no la consideró intencional. Sin embargo, Velázquez sacó ventaja de eso, ya que el balón le quedó acomodado y después metió el pase que terminó en gol.
Para quien escribe este material, la jugada debió anularse. Más tarde se dio una acción bastante discutible en el área de Libertad. El volante tricolor Marcos Melgarejo, forcejeó con Jorge Moreira, y Melgarejo, que estaba delante suyo con la pelota, terminó cayendo. Tengo mis dudas, pero a primera vista pareció penal.
Hubo un expulsado que fue Sergio Aquino. El Patito, capitán del Gumarelo, ya estaba amonestado y entró mal contra Silvio Torales, recibiendo merecidamente la segunda amarilla, por lo que en esta acción, Antonio Arias estuvo correcto.
Pero en resumen, el arbitraje terminó incidiendo para el resultado final, pues Libertad ganó con un gol, bello por cierto, pero que debió anularse por la jugada previa, por lo mencionado más arriba, la mano de Pablo Velázquez.















