Fútbol
Hay que poner más...
Fue el tema central de las polémicas de la cuarta fecha del Clausura. Sucedió durante el festejo del gol de la paridad de Carapeguá ante Cerro Porteño, convertido por Jorge Piojo Ayala, tras una obra monumental. Hizo un gesto unos 30 centímetros delante de su cuerpo, dibujan con las manos un espacio redondo, los que en el léxico del fútbol significa “tener huevos”, lo cual para el árbitro Julio Quintana fue obsceno y lo expulsó.
Las obscenidades están castigadas por el reglamento y los árbitros tienen instrucciones precisas para castigarlas, pero la discusión se centra justamente en si es obsceno mostrar, lejos de los genitales, que uno tiene huevos, que en el fútbol no es otra cosa que coraje o valor. El órgano reproductor no aparece en el espíritu del mensaje que se desea transmitir. Tema para el debate.
Como el Piojo recibió una roja directa y era capitán de su equipo, la sanción regular es de tres partidos.
En los partidos del domingo hubo goles anulados en Villa Elisa a Independiente de Campo Grande por posición adelantada de Avalos tras empate de Roberto Martínez, y en el Béttega, por posición prohibida de Tacuarita Cardozo en la definición de Huth. En ambos casos las decisiones fueron correctas.
En el clásico Blanco y Negro, el árbitro Mario Díaz de Vivar expulsó a Joe Bizera por doble amonestación en la que la primera es indiscutible y la segunda objetable, pues se trató de una falta común en el centro de la cancha, mucho menos fuerte que muchísimas que se cometieron en el primer tiempo, fundamentalmente y que no fueron castigadas de la misma forma.
Firma:Periodistas de TD

















